Esta cinta coreana narra la historia de dos monjes budistas en 4 actos y un epílogo, cada uno de los cuales lleva por título una estación del año (que coincide con la estación en que se situa el relato). Así, la película narra mediante 5 cortos relatos gran parte de la vida de los 2 monjes, desde la niñez hasta la madurez del mas joven de ellos.
Probablemente la película pueda ser vista como contraposición al actual cine americano, pues aquí, en cierto modo, no pasan demasiadas cosas, y lejos de grandes catastrofes que puedan cambiar el mundo, nos cuenta los pequeños dramas personales que esas 2 insignificantes personas tienen y que rara vez puedan afectar ni minimamente a nadie más. Bellos parajes, excelente fotografía, mejor dirección. Sin duda merece más presencia de la que tuvo, pues apenas se ha podido ver en casi ninguna parte, pero ya se sabe como funcionan estas cosas...