martes, 09 de agosto de 2005

"Las muñecas rusas", de Cedric Klapisch

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Xabier cursó a sus 20 años la carrera con una beca Erasmus en Barcelona, compartiendo piso con compañeros de todas partes del mundo (hasta ahí cuenta "Una casa de locos"). A partir de ahí, pierde el contacto con algunos de ellos, y menos con otros, pero 10 años más tarde todos ellos se reunirán con motivo de la boda de uno de los entonces estudiantes, reunión que, unida a la cercanía con los 30, lleva a Xabier a hacer valance de su vida, que no resulta, en un comienzo, mas positivo. Paradojicamente serán 2 viajes (uno a Londres y otro a San Petersburgo) los que le permitirán centrarse y haran sentar la cabeza. Y esto es lo que cuenta "Las muñecas rusas", la vida sentimental de Xavier durante los últimos 10 años que le obligaron a madurar.
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Por la diferencia de edad (de 20 a 30) y de situación (allí, un grupo de jóvenes de todas partes libres en una ciudad extranjera, aquí, un grupo de personas con responsabilidades que deben ganarse la vida) la película tiene una presentación más seria y menos alocada que su predecesora, pese a tratarse de una película que en algun momento no deja de ser superficial y liviana, aunque ciertamente entretenida y con un ritmo envidiable en la segunda mitad que levanta el vuelo tras un comienzo un tanto lento y aburrido, en parte gracias al trabajo de los actores principales, Romain Duris (Xavier), Cécile de France (Isabelle), Kelly Reilly (Wendy) y en especial una Audrey Tatou (Martine) más guapa que nunca que brilla en un papel alejado de sus ultimos personajes.

[+] Los actores y la segunda parte del film.
[-] El comienzo es flojo y el metraje excesivo.

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