lunes, 15 de agosto de 2005

"Ninette", de Jose Luis Garci

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Una vez más, como ya había ocurrido con "Canción de cuna" o "El Abuelo", Garci vuelve al mundo teatral para su nueva película y, tras algunos desaciertos, firma ahora su mejor film desde el segundo mentado antes. En este caso Garci toma las obras de Miguel Mihura "Ninette y un señor de Murcia" y "Ninette, modas de París", narrando el amor surgido entre una joven francesa y un hombre que jamás había salido de España, combinado con la vida de los exiliados españoles y siempre bajo una mirada desenfadada y cómica, consiguiendo una adaptación interesante de la primera si bien la película va perdiendo ritmo y "Modas de París" resulta innecesaria.
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Y sin duda es mucho lo que Garci tiene que agradecerle a la obra de Mihura, como se lo tendrá que agradecer a su reparto, el excepcional e impagable Carlos Hipólito, asi como de las explendidas interpretaciones de Beatriz Carvajal y Enrique Villen, y una aceptable Elsa Pataky que, aunque en algunos momentos resulta fría y parece no lanzarse del todo a su personaje, consigue un aprobado global, sin grandes alardes interpretativos aunque con un meritorio acento francés. Sin embargo, y pese a la impagable deuda, Ninette no deja de ser 100% Garci, con el aspecto artesanal de su cine y en un ámbito en el que tan cómodo se siente como en el del cine más teatral.

[+] Carlos Hipólito y la primera parte de la película.
[-] La película pierde interes desde la llegada a Murcia.

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  • Autor: Invitado
  • Fecha: jueves, 25 de agosto de 2005
  • Hora: 0:00
Una vez más, Garci; su legión de seguidores lo disfrutarán; sus críticos olvidarán la película para lanzarle dardos a él. "Ninette" rebosa, cuando menos, dignidad, y presenta un acabado muy superior al que nos tiene acostumbrados el cine español. Lógicamente, la trama podrá contentar o no al espectador, pero éste puede apreciar un trabajo bien hecho. Interpretaciones memorables, como el Carlos Hipólito de la primera mitad de la película y el Enrique Villén de toda ella; secundarios brillantes y una Elsa Pataky a la que creo que no se puede extraer ya más, porque Garci ha obtenido oro en polvo de ella. Lástima que, por razones sospechadas pero no clarificadas, Garci no pueda ser valorado sólo por su cine, como debería ser, y se entretengan sus detractores en lo accesorio. Se debe ver su último trabajo.