Hernán vive solo en una casa grande porque el resto de su familia emigró a Europa. Conoce a Pato, una bonita y enigmática chica que trabaja en una estación de servicio. La conquista y, al poco tiempo, toda la familia de ella le invade la casa para instalar una fábrica de churros.
Otro milagro del cine argentino que es capaz de sacar petroleo pese a presupuestos ridículos. Es esta (junto a la maravillosa "El Cielito", comentada también en Cinefilias) uno de los mejores ejemplos de ello, pues este proyecto se tuvo que paralizar varias veces debido a los problemas de presupuesto. El guión, algo alocado, es realmente divertido y el motor de la película, algo que no se puede decir siempre. Muy bien los actores Ignacio Toselli (Hernán) y Moro Anghileri (Pato) y explendido final (aunque tal vez un poquito forzado).
[+] Su genial toque cómico.
[-] Que casi ni se acabe de rodar.