miércoles, 14 de septiembre de 2005

"Embrujada (Bewitched)", de Nora Ephron

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Era de esperar que Nora Ephron, probablemente una de las directoras con menos talento que haya podido dar Hollywood ("Tienes un e-mail, "Combinación Ganadora"), convirtiera el remake de una de serie sin mayores pretensiones pero realmente divertida, en un producto insoportablemente tedioso, de esos de los cuales a los 102 minutos de metraje le sobran al menos 70. El acierto de la directora consiste en no hacer una fotocopia de la original, sino en realizar una historia nueva centrada en la actriz que hará el remake de Samantha, y que realmente sería una bruja. Es una buena idea, pero ahí se acaba el acierto: partiendo de una idea interesante, Ephron comienza con su festival de errores garrafales: que comienza por un guión del todo erroneo e incapa de arreglar a nivel de dirección, donde por otra parte, tampoco hay ni un solo detalle resaltable.
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La música de la película es inapropiada e introducida sin sentido alguno, a lo que hay que añadir incongruencias como el vestuario, que en caso de Ferrel y sobretodo de Kidman parece imitado del de la Embrujada original (serie que data de los años 50), pero la acción se translada a la actualidad. Ni siquiera brillan dos intérpretes de la talla de Kidman, Ferrell, McLaine o Caine destacan en actuaciones sosas, exageradas y simplemente pobres respectivamente, fruto de unos personajes totalmente planos (la pregunta es: ¿Qué hacen Shirley MacLaine, Michael Caine y Nicole Kidman en una película sin guión?). De la película solo se puede salvar la primera media hora (siendo generosos), que si bien es igualmente vacía y predecible, incluye algunos momentos humorísticos salvables, los únicos en todo el film. A partir de ahí todo cae en picado, y así hasta los títulos de crédito.

[+] El comienzo, sin ser una maravilla, tiene momentos divertidos.
[-] Todo lo demás.

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