Después de nararnos el silencio vaticano sobre el holocausto en "Amén", Costa-Gavras nos sorprende con una oscurísima comedia (que inaguró la 50ª Edición de la Seminci)que satiriza la creciente deshumanización de la economía con mucho oficio, humor y capacidad, metiéndonos en la piel de un empleado muy capacitado, víctima de la deslocalización de su empresa que, tras años de búsqueda de un nuevo puesto, decide tomar medidas drásticas para poder mantener su actual nivel de vida y el de su familia.
Costa-Gavras consigue evitar con solvencia el panfleto político para centrarse en el drama social y humano de la globalización, completando una película desenfadada pero inusualmente crítica, original y, si bien algo lineal, muy entretenida, con un ritmo agradable y una magnífica dirección de actores, especialmente concentrada en la inmejorable interpretación del gallego-francés José García.
[+] José García y su sátira desenfadada.
[-] Algo lineal.