Cuando ya ensabamos que no le volveríamos a ver rodando, Ingmar Bergman vuelve a deleitarnos con una nueva obra maestra. A sus 87 años es director sueco recupera 30 años después los personajes (y actores) de sus "Secretos de un matrimonio (1973)" para reunirlos de nuevo. De este modo, tras divorciarse, Johan y Marianne perdieron el contacto durante años. Johan, ahora un profesor jubilado, acude a su casa de verano en Dalarna. Marianne, que prosiguió su carrera como abogada, decide pasar a visitarle.

Una película de de emociones como pocas, te atrapa, te coge, te abraza y te zarandea por igual, te introduce en el film desde el minuto 1 con una intensidad dramática dificil de igualar y te hace experimentar mil sentimientos, aveces contrapuestos, a veces no, en cada fotograma de celuloide (en realidad es un decir, el maestro rueda ahora en digital). Involucra al espectador de tal modo que es capaz de introducirse en el cuerpo y la mente de cada uno de los 4 personajes, te hace llorar y reir con ellos. Simplemente, un genio siempre es un genio, y a Ingmar Bergman no solo no le hacen temblar tras la camara sus 87 años sino que su experiencia (especialmente la mas traumatica: la muerte de su esposa) se plasma en la película con una capacidad de transmitir sin igual. Pese al miedo con que algunos entramos al Principal, Saraband está a la altura del joven Bergman, de principio a fin.
[+] Que Bergman nos haya vuelto a deleitar con su cine.
[-] Que esta vez si parece ser un punto y final. Así que, sin más, ¡muchas gracias, mestro!