miércoles, 07 de diciembre de 2005

"Oliver Twist", de Roman Polanski

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Tercer gran acercamiento del séptimo arte a la fabulosa historia de mismo título de Charles Dickens, que nos cuenta, para los más despistados, la vida y tragedias de Oliver Twist, un joven huérfano en el oscuro Reino Unido del XIX, que tras escapar de su "amo", en las afueras de la ciudad, cansado y hambriento, Oliver conoce a Artful Dodger, quien le ofrece un lugar donde hospedarse en Londres. Lleno de inocencia, Oliver se ve inmerso en el mundo del hampa de Londres e, ignorando sus tareas reales, se encuentra en medio de una banda de chicos carteristas dirigida por el malvado Fagin.
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En este aspecto, Polanski realiza una adaptación que se podría tildar de convencional, pero no por ello desacertada. Si algunos detalles de la obra desaparecen aquí, no se puede decir, sin embargo, que el espiritu de Dickens embriaga la pantalla, en una ambientación espectacularmente acertada del gótico Londres de la época. Visualmente poderosísima, la elección de actores es igualmente magnífica, con un Barney Clark que salva el papel de Oliver sin concesiones y un impresionante Ben Kingsley en el papel de Hagin. Precisamente en el caso de Hagin y su banda se puede ver la doble cara de los personajes, lugar donde se aleja de otras adaptaciones: aquí ni los malos son tan malos, su inequivoca maldad tiene un motivo y un trasfondo más positivo. Polanski acarrea los males del libro de Dickens (su mensaje demasiado obvio, tal vez, fruto de una historia para niños) pero tambien las indudables virtudes que han hecho de este una obra universal. En resumen, una buena película y una estupenda adaptación.

[+] Su fidelidad al espíritu del libro, su ambientación de Londres.
[-] Adaptación un tanto convencional.

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