
Ha levantado una polémica enorme entre la crítica. Sus detractores dicen que se trata de moralina sobre el racismo. En mi opinión, ese es su problema: no han sabido sacarle todo el jugo a la película, y por tanto no pudieron disfrutar de ella. Por que Crash no solo habla de racismo: Crash es mucho más compleja (y completa). Habla del racismo más sincero, del racismo real que late en aquellos que se esfuerzan en ser políticamente correctos y que sale a la luz en situaciones extremas (por ejemplo: un político y su mujer), pero también habla de la maldad y la bondad, de la culpa, de la necesidad, del arrepentimiento y de la necesidad de contacto en unas sociedades donde este se reduce a un accidente de coche. Crash atrapa al espectador y le impide levantarse de su asiento incluso más allá de la película. Es una cinta que, en una determinada escena (que el lector agradecerá no desvele), ha causado un palpable suspiro ahogado en todas y cada una de las butacas de la sala. Por que Crash es, sobretodo, una película de sentimientos.

Y no quiero por esto, desde aquí, negar sus visibles errores: lo cierto es que la película tiene un guión con alguna trampa (una de ellas casi insultante: las de las balas) y tal vez algo redundante (para quien no sepa ver mas allá en Crash que una historia sobre racismo, solamente). Poco que decir de sus actores, simplemente correectos (algo lógico si tenemos en cuenta que apenas ninguno tiene un papel superior a los 20 minutos) y su dirección, que siendo muy aceptable, se deja llevar por tomas demasiado masticadas. Sin embargo, estos defectos son recompensados ampliamente con las emociones que Crash hace sentir, por medio de historias límites bien contadas y artículadas, por la inteligencia y construcción de la cinta, y por poseer una fuerza que hace de Crash una de las cintas más vivas de los últimos años. Cierto que Crash no será la gran película americana sobre el racismo (aunque algunos, siempre dtractores, parecan empeñados en que esa era la intención de Haggis), y también es cierto que, probablemente, sea una de esas películas que pierden sobremanera en posteriores visionados. Pero lo cierto es que una vez comienza Crash, uno se deja llevar por sus historias entrelazadas y por su intensidad dramática, y ya nada puede deicr de sus posibles defectos técnicos.
[+] La brutalidad emocional de la cinta y su intensidad dramática.
[-] El detalle de las balas, claramente sobraba.
Nota: 9