martes, 31 de enero de 2006

"Memorias de una geisha", de Rob Marshall

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Rob Marshall, después de su éxito (de crítica mas que de público, al contrario que su nuevo film) conseguido por "Chicago", se dispone a adaptar el best-seller de Arthur Golden "Memorias de una Geisha", donde podemos ver una chica japonesa de familia humilde asciende en la escala social hasta ser una famosa geisha. El resultado... decepción, la verdad.
Vamos a ver, la película es correcta, muy correcta. Incluso demasiado correcta. Tan tan correcta como Cinderella Man. Es decir, mas que correcta, academicista. Una película diseñada por y para conseguir sacar varias candidaturas grandes y algun premio en los Oscars (mañana ya veremos si lo consigue, pero visto como pintan las cosas para el amigo Ron Howard, y como pintaron para esta en los Globos de Oro). Es demasiado facil encontrar el patrón: cuidadísima estética, historia de superación (que puede oscilar desde un cantante ciego, un boxeador pobre, una geisha que no se rinde a su condición... etc), y metraje muy largo (en este caso más de 2h30). Sin embargo, realmente esta es una propuesta algo mas arriesgada que la de otros ejemplos, y también, probablemente, superior a muchos de ellos. Había muchas espectativas puestas en ella, y no cumplirá todas, pero el resultado final, sin conseguir ocultar lo antes dicho, es una película muy disrutable, larga pero entretenida, aun pese a tener en algunos momentos importantes bajones de ritmo.
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Para hablar de los pros y los contras, tal vez sería mejor hacerlo por apartados:
1) La estética (o el delirio colorista y espectaculo visual, que lo es) es bastante impresionante. Ciertamente, una dirección artística notable que durante los primeros minutos incluso abruma al espectador. Se mantiene el nivel por completo durante todo el film. No innova, pero sí convence, de largo.
2) El tratamiento del tema: Aqui hay un problema importantísimo para el publico occidental: la Geisha es una figura inexistente en nuestra sociedad, y el mundo de las geishas resulta complicado de comprender. Sigue su lógica, obviamente, pero es una lógica externa a nuestro mundo. La película se resiente de ello, obviamente. Rob Marshall decide presentarnos este mundo poco a poco, y no con suficiente claridad hasta bien comenzada la película, con lo que puede costar introducirse en la piel de la protagonista. Por último, se aleja totalmente de cualquier posible tono documentalístico para contar una historia de ficción pura (con mas de una trampa en el guión, pero perdonables), tomandose licencias y libertades que el actor ha considerado necesarias. Quien pretenda ir al cine esperando saber mas sobre este mundo, probablemente se llevara una decepción.
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3) El metraje de la película: 145 minutos, a todas luces excesivo. Sin embargo, hay que reconocer una cosa: se lleva muy bien, para ser tan largo, y tardas en mirar el relog.
4) Las actrices: Rob Marshall optó por 3 superestrellas chinas para el papel de una figura tradicional japonesa. Esto no sentó muy bien en ninguno de los dos países. Pero más allá de la diplomacia, lo cierto es que tanto Zhang Ziyi como Gong Li vuelven a convencer, como siempre, pese al obvio esfuerzo doble que supone rodar en una lengua diferente a la tuya. Otra cosa es la decisión de rodar en inglés una historia que hace necesaria una VO en japones para no perder el espíritu. Pero eso es otra cosa...

[+] El espectaculo visual, de principio a fin.
[-] Larga y academicista.
Nota: 6

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