martes, 23 de enero de 2007

"María Antonieta", de Sofía Coppola

Marie-Antoinette (EEUU, 2006)
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En la primera escena de la película, una María Antonieta vestida de rosa, en una habitación llena de pasteles y con un fondo de música rock, mira fijamente, entre traviesa y desafiante, al espectador. La escena se corta inemdiatamente dando paso a la continuación de los títulos de crédito y ya no se recupera. Esa mirada, en realidad, contiene de algún modo las claves que el espectador debe seguir para enfrentarse a esta película predestinada de ante mano a ser amada o odiada. Deben saber ustedes, antes de seguir, que servidor se encuentra en el primer grupo.

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Comencemos avisando al espectador, si no lo sabe ya, en el que resulta primer punto clave de la película; de que Sofía Coppola prescinde del tiempo y el lugar en donde se desarrolla la historia para centrarse unicamente en el personaje, una adolescente que llega a la corte francesa y no encuentra su lugar en un primer momento, y en el desarrollo del personaje de la joven austríaca (perdida, inocente, presionada en mil aspectos y por mil personas en la corte de Luis XV, acaba por entender y asumir todas las normas como suyas para caer en la frivolidad del resto de la corte francesa y sus galanes y damiselas con el tiempo, ya convertida en reina consorte en la corte de Luis XVI). Apenas se sale de Versalles y el pueblo y su revolución resulta invisible para la corte, lo que no significa que Sofía Coppola haya prescindido de su figura (al contrario, su figura tarda en aparecer pero aparece en una escena imprescindible, la mejor de la película).
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Como siempre en su cine, Coppola no cuenta una historia al uso (presentación-nudo-desenlace) sino que cuenta más bien sensaciones de una vida en un momento muy concreto (esto era muy apreciable en Lost, por ejemplo), lo que hace que de nuevo haya detractores a raudales que, probablemente, también tengan su parte de razón. Rupturista, por tanto, no solo en la forma (que desde luego) sino también en el fondo de las reglas clásicas del cine de época, lo cierto es que unas zapatillas Converse All-Star, perdidas entre los zapatos de la corte, nunca mostradas, no probadas por la consorte, que se mantienen en un segundo plano, viene a decirnos en realidad hasta donde podría haber llegado Sofía y (por no atreverse o por no considerarlo apropiado después de todo) en este nivel.

La música, tan criticada, además de ser fabulosa (Strokes, The Cure, New Order, Air...) ayuda a crear una atmósfera apropiada para el personaje y sus sentimientos (tristeza, excitación, dolor, miedo, alegría, emoción, confusión y, al final, miedo, mucho miedo), verdadero interés y objetivo de la cinta (insistimos, clave entender QUÉ es lo que cuenta la cinta antes de juzgar determinadas cosas, y lo que cuenta María Antonieta NO ES un retrato de la época). Puede que María Antonieta sea una cinta atacable, poco amable con el espectador clásico, que no gustará a todos (ni lo pretende) y que tiene, incluso, esa capacidad para indignar a algunos espectadores (no entraremos a juzgar si eso es bueno o malo), pero sin duda María-Antonieta es una película magnífica, hija clara y personal de su particular creadora y de su personaje, más duradera de lo que puede parecer y, desde ya, una de las candidatas a mejor película del año 2007.
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- Lo que María Antonieta es: encajes rosas, vestidos de lino, zapatos caros, bombones y un orgasmo pop en Versalles para contar una historia humana por encima de una biografía monárquica.
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- Que sea criticada por quien no entiende bien lo que cuenta.
- La sensación de que Sofía Coppola se queda a veces con las ganas de ir "más allá"

[NOTA]
10

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