lunes, 07 de enero de 2008

"La vida interior de Martin Frost", de Paul Auster

The Inner life of Martin Frost (EEUU-Portugal, 2007)
Imagen

Basada en un breve relato inscrito dentro de la excelente novela de Auster "El libro de las ilusiones", La vida secreta de Martin Frost había levantado no poca espectación antes de ser presentada fuera de concurso (el propio Auster era presidente del jurado) en el pasado Festival Internacional de Cine de San Sebastián. El resultado fué un público perplejo ante una cinta no ya desafortunada sino simplemente mala, que promete demasiado para dar después muy poco, y fallida en casi cualquier aspecto, que el tour de force interpretativo formado por unos muy correctos David Thewlis e Irène Jacob no consigue salvar ni llevar a territorio soleado.

Pero comencemos por el principio, por lo que nos cuenta, la crisis creativa de un prestigioso novelista al que, de un día para otro, se le aparece una suerte de musa en forma de mujer. Un punto de partida que, según como sea desarrollado, puede resultar interesante o nefasto. Paul Auster, excelente novelista, se equivoca aquí pronto y ya no consigue tomar el camino de vuelta. La película empieza simplemente escasa de interés para ir empeorando cada segundo de metraje que pasa. Así nos muestra un trascurso de los hechos donde todo parece ocurrir por casualidad. La explicación a todo lo que ocurre es superflua y el castigo por romper un pacto invisible es tan confuso como mal aprovechado para incluir en escena a dos nuevos personajes, un fontanero aspirante a escritor que, con un humor bastante grueso, consigue al menos sacarnos del sopor en alguna ocasión, y su personal "musa", que se convierte en omnipresente figura de un final que roza el más terrible ridículo, rodado con tanto amor paternal como desprecio al séptimo arte, como si Paul Auster se diese cuenta de que la criatura ha salido deforme y no tiene vuelta atrás y aprovechase al menos para hacer un book personal a modo de currículum de su hija Sophie (la actriz que interpreta a este personaje) donde, sin razón aparente, muestra una ilógica variedad de registros interpretativos y hasta demuestra sus dotes para el canto, en una escena tan desconcertante como solo lo puede ser la de la maquina de escibir giratoria que minutos antes el bueno de Paul nos mostraba sobre fondo negro.
Definitivamente, la peor película dentro de la de por sí tan pobre como escasa filmografía de un Paul Auster irreconocible para todo el que haya leído alguna de sus novelas (y es lo que recomiendo al lector, antes de perder el tiempo y 5 Euros -o el ancho de banda de la mula, pues eso tampoco vale la pena- en la película que nos ocupa).

[+]
- Que Paul Auster solo considere el cine un hobbie y se dedique, principalmente, a escribir.
[-]
- Lo que viene entre el final de los créditos iniciales y el principio de los finales.

[NOTA]
1.5

Publicado por fibergran @ 15:55 | Indie USA | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario